contra el relativismo religioso
julio 19, 2013 § Deja un comentario
Dios en verdad no admite puntos de vista. Dios no es como un paisaje que puede ser contemplado desde una óptica u otra. Dios en verdad no admite puntos de vista, pues Dios es, literalmente, invisible. Un creyente siempre echa a Dios en falta —un creyente siempre nota a flor de piel la falta de Dios— y, por eso mismo, un creyente tan solo posee de Dios la obligación indiscutible hacia el hermano. Ciertamente, tú puedes sentir esta obligación o puedes no sentirla. Pero ello en realidad no habla de la obligación, sino de ti.