el dato inicial
julio 28, 2013 § Deja un comentario
Da igual cuál pueda ser nuestra expectativa. Sea como sea, el dato inicial es siempre el mismo: que los hombres vivimos de espaldas a la verdad, esto es, a lo que ocurre en verdad; que nuestro campo de visión es, ciertamente, muy estrecho. La mayoría vive pendiente de sus pequeñas cosas: que si aquel chico volverá a fijarse en ti; que si no acaba de gustarte el vestido que te compraste; que si en tu trabajo no acaban de reconocer tus méritos; que si te estás convirtiendo en un adicto a la nicodina; que si no puedes dormir porque te dijeron que eras un pedazo de sebo andante… Mientras tanto, de aquí a un millón de años solo habrán bacterias sobre la superficie de la Tierra. Lo cierto es que existimos en tiempo de prórroga. Y nosotros a lo nuestro: como si no hubiera muerte ni desdicha. Vamos deambulando de aquí a allá sobre la base de nuestras ridículas «certidumbres»: ahora vamos al mercadillo, ahora a tomar una coca-cola, ahora al trabajo, ahora a colgar las mismas fotos de siempre del Facebook, luego a la disco… Pero la gran pregunta, a saber, de qué va todo esto, sigue sin respuesta.