psicoanálisis e idealismo
agosto 1, 2013 § Deja un comentario
Que Dios haya muerto significa, también, que nada hay enteramente otro para el hombre moderno. Incluso la posibilidad de lo extraño y traumático —la posibilidad de lo indigerible por el yo— acaba comprendiéndose como una posibilidad que arraiga en las profundidades abisales del sujeto. Freud, en este sentido, se revela como el mejor divulgador del idealismo alemán. Pues, como es sabido, para Fichte no hay otro que no sea producto del yo. La alteridad misma como ruptura del yo: esto es Modernidad y el resto, religión. De ahí que una apologética que no lidie con estos toros difícilmente podrá tomarse en serio.