apuntes para una catequesis de adultos
agosto 17, 2013 § Deja un comentario
Muchos presentan la fe como si fuera una posibilidad al alcance de cualquiera. Como si cada uno de nosotros se encontrase ante el dilema de creer o no creer. Acaso esto fuese así antes, pero no hoy en día. Una vez Dios deja de darse por sentado, la fe depende de quién seas en particular. Por decirlo de otro modo, la fe exige una psicología, una determinada forma de ser, la de quien, por su carácter, se encuentra en medio de aguas que le cubren. O instalado en la extrañeza de cuanto le rodea. O esperando el acontecimiento extraordinario. En cualquier caso, el modo de ser propio de aquel para el que, casi visceralmente, el todo no es todo. Un creyente, hoy en día, es aquel que da por sentado, por su cuenta y riesgo, mejor dicho, porque él es así, que hay Dios. De ahí que el camino de la fe de quienes, de entrada, poseemos otro carácter, quizá más acorde con los tiempos escépticos que nos ha tocado vivir, no sea directo hacia Dios. El punto de partida no puede ser otro que la extrañeza ante las vidas de quienes creen en verdad, esto es, de aquellos que de algún modo encarnan la fe que proclaman. Pues, ciertamente, cabe preguntarse si acaso esas vidas no estarán más vivas que las nuestras. Cabe preguntarle al creyente qué ha visto que nosotros somos incapaces de ver. Para nosotros, hombres y mujeres instalados en la sospecha, la búsqueda de Dios exige indagar en la psicología creyente más allá del cliché que impone la crítica ilustrada a la religión. Y si nosotros podemos decir que hay Dios, no es porque lo hayamos visto, sino porque nos fiamos de quienes sí lo han visto hasta cegarse. (Con todo, es posible que este sea un daño colateral del cristianismo. Pues el cristianismo acaso no diga mucho más que esto: que no hay otro acceso a Dios que el pasa por la fe de quien fue fiel a Dios hasta el final, esto es, más allá del salirse del mapa de Dios. Puede que el fruto más oscuro del cristianismo sea, precisamente, el no poder dar a Dios por sentado. Pero este es ya otro asunto…)