san Juan y el viejo Charles
agosto 28, 2013 § Deja un comentario
La mayoría de quienes leen en la primera carta de Juan aquello de que quienes no aman permanecen en la muerte, entienden fácilmente que no hay para tanto. Que al fin y al cabo no es más que una buena metáfora capaz a lo sumo de impresionar a lectores sensibles. Que en verdad es solo como si permanecieran en la muerte. Pero luego uno lee lo siguiente: muy pronto se olvidan de cómo pensar, dejan que otros piensen por ellos. Sus cerebros están llenos de algodón. […] Les pones la gran música de los siglos y no la oyen. La muerte de la mayoría de la gente es una farsa. No queda nadie que pueda morir. E inevitablemente piensa que es verdad. Si el Nuevo Testamento ha perdido su fuerza originaria es, en gran medida, gracias a esos cristianillos que han hecho de él una especie de dildo espiritual. Son los cristianos de no n'hi ha per tant. No deja de ser curioso que hayamos necesitado leer a Bukowski para caer en la cuenta de que san Juan es un notario de la realidad. Los primeros cristianos eran unas bestias. Nada que ver con el la-la-la de buena parte de los corrillos cristianos de nuestras sociedades acomodadas.