teodicea y gnosticismo
septiembre 17, 2013 § Deja un comentario
Como es sabido el mito gnóstico distingue entre Dios y el creador del mundo, en un intento de salvar a Dios de un mundo en donde reina el sufrimiento, la tara, el Mal. Dios no puede haber creado un mundo así. Dios está ahí para salvarnos del mundo. Desde esta óptica, el mito gnóstico sería una ejemplo de teodicea. El problema de los mitos, sin embargo, es que son demasiado verdaderos para ser verdad. De ahí que, cuanto menos, resulte desconcertante que el monoteísmo bíblico rechace la solución gnóstica. Desde el relato de la Creación hasta Isaías, desde Job hasta el relato de la Cruz, Dios es Señor de la luz y las tinieblas. Pues donde Dios se identifica fácilmente con el lado luminoso de la fuerza, por decirlo así, deja de ser Dios para ser, sencillamente, el lado luminoso de la fuerza. O, por decirlo en bíblico, el Dios del mito gnóstico sigue perteneciendo al mundo donde sigue siendo un poder frente a otro poder, aunque se ubique en la dimensión oculta de la existencia.