sardinas en lata
septiembre 18, 2013 § Deja un comentario
Una buena parte de los creyentes de hoy en día permanecen anclados —enlatados— en su creencia. Dan por sentado que hay Dios como quien da por hecho que cada uno tiene su ángel de la guarda. Son los que se encuentran tan a gusto con su Dios. A ellos aún no les ha alcanzado la perplejidad de Job o la angustia de Getsemaní. El alarido de las víctimas aún no ha hecho de abrelatas. Sin embargo, es muy posible que, en nombre de Dios, nadie pueda honestamente dar por hecho a Dios.