arraigos
octubre 31, 2013 § Deja un comentario
A veces, uno piensa que los hombres se diferencian por su patria. Y es que uno es, al fin y al cabo, aquello en lo que arraiga. Sin embargo, solo hay dos patrias. Pues o bien arraigas en lo obvio —en lo que se dice, se hace, se desea…— o bien en lo extraño, en eso que el mundo no puede admitir como propio.