una manera rápida de entender por qué el cristianismo no es un mito

noviembre 23, 2013 § Deja un comentario

En Dachau los capos ordenaron a un hombre que matara con sus propias manos a un niño del barracón. ¿Qué nos cuenta el mito? Pues que ese hombre se negó y, justo en el momento en que iba a ser ajusticiado, los aliados bombardearon el campo. El hombre, aprovechando la confusión, pudo huir con el niño y unos cuantos más. Ahí tenemos un héroe, un semidios. Ahí tenemos un (mal) guión de Hollywood. ¿Qué nos cuenta el cristianismo? Pues que ese hombre hizo lo que le pidieron. Una vez terminada la guerra, intentó rehacer su vida, pero todo cuanto emprendía era un naufragio. Hasta que se puso en manos de los huérfanos que aún deambulaban por las calles de un país devastado. Poco a poco construyó unas cuantas casas de acogida. Al menos, esos niños pudieron seguir con vida. Y lo que haya de más, aún está por ver. Ese hombre —y la vida que engendra— es lo que nos queda de Dios.

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