pesebre

diciembre 24, 2013 § Deja un comentario

Hay que imaginar a un hombre o a una mujer superdotados en medio de un mundo de chicos con síndrome de Down para hacerse una idea de lo que supuso la Encarnación. Más aún: hay que imaginar que ellos, los superdotados, son nuestros hijos y que están ahí, en el mundo de los deficientes, porque (los) quieren. Fácilmente podríamos creer que están malgastando sus posibilidades. Que no n’hi ha per tant. De ahí que cualquiera que sepa que significa la palabra «dios» entienda que un Dios encarnado a la manera cristiana sea un desperdicio de Dios.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo pesebre en la modificación.

Meta