chismorreo (2)
enero 29, 2014 § Deja un comentario
No falla. Cuando dices aquello de que mejor callar que dejarse llevar por la cháchara, siempre sale alguien que te dice que se lo pasa de miedo poniendo a caldo a la vecina. Que no vamos a estar todo el día hablando de Kierkegaard o de la versión de Jochum de las sinfonías de Bruckner. Etc, etc, etc. Y tiene razón (aunque te lo diga como si te estuvieran descubriendo el Mediterráneo): no vamos a estar todo el día con la cara entumecida del «pensador». Al igual que es verdad que los hombres no podemos soportar demasiada realidad. Que hacen falta unas ciertas dosis de distracción. Pero claro: quienes defienden el chismorreo, dan por sentado que lo opuesto a la cháchara es un diálogo de «sesudos metafísicos», cuando lo cierto es que lo que se opone al carácter impersonal de un hablar por hablar es el «golpe directo», la irrupción en el territorio de lo personal. Y muy pocos son capaces de alcanzar el moll de l'os con la palabra. No suelen ser quienes se pasan el día en la portería. Es, de hecho, lo de siempre: hay quienes se lo pasan bomba yéndose a comprar ahora unos bolsos, luego unos zapatos a juego, más tarde, el pan de molde. Y hay quienes se aburren con las compras. Cosa que no quiere decir más que esto. Pura descripción de estados de ánimo, esto es, del alma. Al fin y al cabo, cada uno vive como puede.
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