Bizancio
marzo 1, 2014 § Deja un comentario
Hoy en día, las denominadas discusiones bizantinas —o también escoláticas— acerca de Dios nos parecen ridículas, por no decir «en falso». Como si la genuina experiencia de Dios solo pudiera expresarse al modo de la gente sencilla. Y algo de esto hay. Sin embargo, es posible que dichas discusiones revelasen una mayor adhesión a la realidad de Dios que la de aquellos a los que les basta un «sentimiento». Pues, si uno está convencido de la existencia del misterio, la tentación de saber en qué consiste, aun aceptando que difícilmente podremos satisfacerla por completo, es irresistible. Como el científico que busca el secreto de la materia porque da por descontado que la materia es lo último.