la prueba del algodón
marzo 29, 2014 § Deja un comentario
La catequesis progre ha conseguido lo que doscientos años de ateísmo militante no pudieron conseguir, a saber, transformar a Dios en un ser inofensivo. Pues un Dios próximo hasta la náusea fácilmente termina convirtiéndose en el osito de peluche de nuestra infancia. Un Dios cercano, si es que hemos de atender a los testimonios bíblicos, debería quemar nuestra carne. O no es Dios, sino una imagen a medida. La irrupción de Dios en la vida de los hombres es siempre inoportuna. ¿Quién, sensatamente, podría tolerarla? ¿O es que los pobres son de algodón? Un cristiano existe como llama o, a lo sumo, se trata de un simpatizante.
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