predicas
abril 17, 2014 § Deja un comentario
Toda predicación del Evangelio que no constituya una afrenta, un escándalo para quienes aún creemos en nuestras posibilidades mundanas es una malversación. Pues cualquiera que no esté en la situación de los últimos debería admitir que el Evangelio es sencillamente intolerable.