síntomatología
mayo 16, 2014 § Deja un comentario
Un síntoma de la debilidad actual del cristianismo es la facilidad con la que pastoralmente se bendice a quienes, rechazando explícitamente la grandes declaraciones cristianas, dan por hecho que, al menos, hay algo. Y, así, muchos pastores acaban haciendo extraños compañeros de cama, como si, en estos tiempos que corren, la única cuestión relevante fuera la de preservar cualquier sentido de trascendencia. Como si la diferencia entre el paganismo y el monoteísmo no implicara diferencias irreconciliables con respecto a la noción misma del más allá. Si se cree en algo, ya vale. Lo que importa es jugar. Que seas del Madrid o del Barça es, en el fondo, anecdótico. El paganismo new age —o la espiritualidad aconfesional— como clavo ardiendo de un cristianismo en horas bajas. Ojalá se les hubiera dicho a los antiguos mártires que, al fin y al cabo, da igual Cristo que Júpiter. Se hubieran ahorrado un mal final.