en breve
mayo 17, 2014 § Deja un comentario
Es posible que Dios sea, al fin y al cabo, la cuestión de Dios. Tanto del lado del hombre como del lado de Dios. Y es posible también que Dios sea eso siempre pendiente del hombre, precisamente, porque el hombre dejó de ser eso pendiente de Dios.