lo trágico
mayo 24, 2014 § Deja un comentario
Quizá una de las moralejas de las tragedias de Eurípides, si es que admiten una moraleja, es que solo la polis nos salva de la destrucción. Pues acaso los dioses permitan el artificio de la ciudad —creer en la posibilidad de una justicia que se sostenga por sí misma— solo para preservar a los hombres del furor divino. Como si Dios no pudiera amar al hombre más que librándole ficticiamente de Dios.