los muchos
junio 20, 2014 § Deja un comentario
Si Dios fuera algo así como un espectro bueno, ¿por qué uno y no más bien siete u ocho? ¿Por qué un único Dios en vez de una miríada de duendecillos amables? Si fuera por concepto —porque, pongamos por caso, por definición no puede haber más de un dios todopoderoso—, entonces: o bien quedaría siempre en el aire que el Dios con el que tratamos sea el que se corresponde al concepto (pues, siempre cabría la posibilidad del error, es decir, que el Dios con el que tratamos no fuera, de hecho, el que todo lo puede); o bien, Dios sería aquel que tiene que ser por concepto, esto es, por lógica. Así entenderíamos que, por lógica, tiene que haber un fundamento de tot plegat o un ser máximamente perfecto, etc. Pero esto está más cerca de una idea regulativa, en el sentido kantiano del término, que del Dios que interroga a Caín.