fresas salvajes
junio 29, 2014 § Deja un comentario
Nadie lo diría, pero la imagen es de un arándano… a distancia microscópica. ¿Qué es eso que tengo delante? Pues depende. Visto desde esta óptica, lo que tengo delante es algo así como un paisaje lunar. El modo de ser de lo que tengo ante mí siempre se da relativamente a un punto de vista o sensibilidad. Ninguna garrapata puede ver a Diane Kruger como la puede ver cualquier hombre. Para la garrapata, Diane Kruger sencillamente no existe. Incluso en la corta distancia probablemente Diane Kruger dejará de ser lo que representa para aquellos que la ven desde abajo. Sin embargo, lo que no depende de ninguna óptica es el hecho de que tengo algo ahí denlante. Con independencia de que Diane Kruger me parezca una diosa o una mujer anodina, lo cierto es que, antes que nada, es algo-otro-ahí. Ahora bien, por esta misma razón, su alteridad no aparece en modo alguno. De hecho, se da como abstracción, es decir, como separada de cualquier manifestación sensible. De ahí que la alteridad, la realidad propiamente dicha, solo pueda ser pronunciada.
