juntos
julio 1, 2014 § Deja un comentario
Juntarse con una mujer… eso es lo fácil. Pues esto —juntarse— es lo que terminan haciendo los hombres y las mujeres. Por lo común, porque se gustan, aunque también porque no saben donde caerse muertos. Así, o bien uno acaba acostumbrándose a aquel cuerpo con el que se junta, o bien lo desestima por insoportable, sustituyéndolo por otro que cree mejor o más satifactorio. Lo difícil es encontrarse. Pero ya se sabe que lo difícil es, literalmente, algo extraordinario, una excepción, eso que en la jerga se denomina milagro. Ahora bien, lo habitual es creer que uno se encuentra con aquel con quien se junta. En esto consiste el error. Aunque también es cierto que el encuentro no hace buenas migas con el oficio de vivir.