ultrasound
julio 25, 2014 § Deja un comentario
Para muchos Dios es una especie de ultrasonido: está ahí, pero no podemos oírlo. O, mejor dicho, para oírlo hace falta una sensibilidad especial. Pero si esto fuera así, Dios sería algo fenomenal, esto es, no dejaría de ser un fenómeno. Y ningún fenómeno merece el nombre de Dios. En verdad, nada lo merece. Aunque también es cierto que toda elevación comienza con esta evidencia.