atribuciones
julio 27, 2014 § Deja un comentario
Quien interpreta ciertas mociones interiores como causadas eficientemente por Dios están en la misma línea que la de los griegos de los tiempos de Homero, los cuales creían que toda pasión excesiva tenía que ver con la intervención de una divinidad. Así, resulta intelectualmente deshonesto, cuanto menos, tachar esta última creencia de superchería, mientras se consideran los vaivenes emocionales de nuestra vida interior, interpretadas católicamente, como prueba irrefutable de la presencia divina.