una de los Simpson
agosto 9, 2014 § Deja un comentario
Homero aún sabía lo que significaba la palabra «Dios». Por eso dejó escrito en su Iliada que era francamente improbable que un inmortal pudiera amar a un mortal. Del mismo modo que es improbable, salvo locura, que un hombre pueda amar a un mono. Puede cogerle cariño, sin duda. Pero nadie en su sano juicio llegaría a sacrificarse por él.