del barro
septiembre 4, 2014 § Deja un comentario
¿Cómo fue posible que Dios concibiera una criatura capaz de negarlo? La lectura que atribuye el Mal a la libertad del hombre es demasiado frágil como para tomársela muy en serio. Como si fuera posible hacer un buen uso de esa libertad. Como si fuera posible poder estar ante Dios sin negarlo. Pues ¿acaso el deseo de transgresión no se instala en el corazón del hombre en el mismo momento en que Dios le prohibe comer el fruto del árbol de la ciencia?