Louvre
septiembre 17, 2014 § Deja un comentario
El museo no preserva el valor de la obra de arte: de hecho lo constituye. La Gioconda, cuando la pinto Leonardo, no dejaba de ser, simplemente, un buen retrato. De hecho esto es lo que ocurre con cualquier valor, incluyendo el que pueda admitir un Dios: que solo se hace presente una vez desaparece el mundo que lo hizo posible.