que no pare la fiesta

octubre 7, 2014 § Deja un comentario

Con frecuencia, la esperanza cristiana se expresa en los términos de una convicción: la fiesta terminará bien. Sin embargo, si se trata de una confianza, no parece que tal convicción pueda tener lugar. Un creyente debería más bien decir: confío en que acabaremos en paz, pero a ciencia cierta no lo sé. Ciertamente, hay base para tal confianza. La vida tiene mucho de bendición para que la última palabra la tenga el sufrimiento y la muerte. Pero hay también demasiado mal —demasiada oscuridad, demasiada injusticia— como para, cuanto menos, ponerse a temblar. El mundo no parece que esté por la labor. De ahí que la esperanza creyente se formule mejor según el modo del imperativo que según el del futuro imperfecto del indicativo. La fiesta, visto lo visto, tiene que acabar bien, aunque no me imagino cómo esto puede ser.

Deja un comentario

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo que no pare la fiesta en la modificación.

Meta