agustinianas
noviembre 1, 2014 § Deja un comentario
Yo soy en la medida en que soy un problema para mí mismo —en la medida en que no termino de coincidir conmigo mismo—. Esto es, soy en tanto que no acabo de ser, en tanto me encuentro falto de ser. De ahí que algo parecido le pase a Dios, si es que puede decir «yo».