el buenrollista
diciembre 7, 2014 § Deja un comentario
El cristiano del buen rollo está más cerca de Nietzsche de lo que él mismo se imagina. Pues ambos defienden una existencia sin Juicio. En ambos late la convicción de que no hay otra libertad que la que se desembaraza del yugo de la Ley. Sin embargo, si el pobre solo provoca nuestra sentimentalidad, si su llanto de algún modo no nos reclama una deuda —si su clamor no nos coloca sub iudice—, entonces nuestro hablar de Dios es necesariamente un tomar el nombre de Dios en vano. Flatus vocis.