la bestia
febrero 27, 2015 § Deja un comentario
Es posible que, bajo condiciones extremas, la mayoría de los hombres se comporten como bestias sin piedad. Y, desde el punto de vista de un espectador imparcial, lo que acaba comportándose como una bestia es una bestia, aunque crea ser otra cosa. Pero desde la óptica del actor —desde la situación de quien es consciente de sí mismo— uno es aquel que no puede admitirse enteramente en lo que es. Dicho de otro modo, desde el punto de vista del actor no podemos ser sencillamente unas bestias, sino en cualquier caso unas bestias culpables. La culpa —esa falta de coincidencia con uno mismo, esa vergüenza de sí, ese espíritu— es, de hecho, lo que permanece invisible para quien solo es capaz de ver comportamientos.