resto
marzo 15, 2015 § Deja un comentario
Quienes siguen dando por hecho, incluso en el campo cristiano (y quizá deberíamos decir, sobre todo en él) que Dios es una especie de poder o presencia tutelar, olvidan que bíblicamente Dios es, en último término, un resto. Como si, al fin y al cabo, Dios fuera lo que queda de Dios cuando ya no queda nada de Dios. Y eso siempre tiene que ver con los hombres que soportan el peso de esa «desaparición».