Jesús como mito

junio 19, 2015 § Deja un comentario

Para muchos «espiritualistas cristianos», Jesús fue lo más, algo así como un hombre que supuraba por los poros el aura de lo divino. No tengo claro que de ahí pueda derivarse una fe bíblica, sino en cualquier caso una excusa para seguir creyendo cristianamente aquello en lo que ya creemos de entrada, a saber, que Dios es algo así como esa sustancia oceánica a la que, tarde o temprano, iremos a parar. Jesús aquí se presenta como una figura mítica, como una especie de dios paseándose por la tierra. Jesús era tan bueno, tan bueno como solo Dios podía serlo. Pero no está claro que el Jesús histórico fuera una especie de gusiluz de la bondad. De hecho, de Jesús de Nazareth sabemos muy poco. Es indudable que Jesús creía estar cerca de Dios, como lo creían la mayor parte de los taumaturgos de la época. Pero también que Jesús fue el heraldo del final de los tiempos —del día de la Ira (aunque, a diferencia del Bautista, ofreciera, en nombre de Dios, un perdón de última instancia). Uno tiene la impresión que, para los «espiritualistas cristianos», daría igual que se llegara a demostrar que Jesús no fue tal y como se lo imaginan. Ellos seguirían con lo suyo. Al menos por aquello del se non è vero, è ben trovato.

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Jesús como mito en la modificación.

Meta