idolatrías
julio 22, 2015 § Deja un comentario
Idolatría, como es sabido, significa dar culto a un falso Dios. Por esto mismo, la idolatría presupone una idea equivocada de Dios. Sin embargo, ¿acaso tener una idea de Dios —aunque sea una idea edulcorada, amigable de Dios— no es ya, de por sí, estar en falso con respecto a Dios? ¿Acaso puede haber una idea de Dios que no esté equivocada? Estar ante Dios ¿no supone acaso enfrentarse al vacío de Dios? ¿Acaso uno puede en verdad arrodillarse ante un Dios que se manifiesta como poder incomparable —o como un océano sin límites? ¿Acaso un Dios de esta guisa puede provocar, más allá de nuestro asombro, nuestro estupor? ¿No deberíamos quizá reconocer que de Dios no podemos tener ni idea? ¿Que el misterio no consiste en que haya una presencia oculta, a la que podemos acceder tangencialmente, sino en una falta esencial?