toy story
julio 26, 2015 § Deja un comentario
A veces pienso que la relación afectiva que muchos aún mantienen con Dios es semejante, si no idéntica, a la que mantuvimos con nuestro muñequito preferido de la infancia —mi amigo, mi confidente, mi vaquero fiel— solo que traspuesta a la inmunidad de lo abstracto.