etsi deus non daretur

agosto 4, 2015 § Deja un comentario

Ya lo dijo Bonhoeffer: «ante Dios, sin Dios». Etsi deus non daretur, como si Dios no existiera. Sin embargo, esto es muy extraño. Pues presupone que hay Dios, pero como si no lo hubiera. ¿Cómo entenderlo sin caer en un ateísmo de facto? Ciertamente, no parece que estemos hablando de una simple fórmula para la acción —creer en Dios pero actuar como si no hubiese Dios. Pero, entonces, qué significa este «ante Dios». ¿Acaso no se impugna aquí la entidad de Dios? ¿Acaso no fue el mismo Bonhoeffer quien dijo que un Dios que existe, no existe? Tomarse en serio el dictum de Bonhoeffer nos obliga a hablar de la realidad de Dios en términos que no impliquen su existencia. Muchos entenderán aquí que se trata de hablar de Dios como si se tratara de un ser magmático o etéreo. Pero lo étero existe etéreamente. Por tanto, no parece que vayan por ahí los tiros. De ahí que sea tan desconcertante que, algunos de los que tienen en cuenta a Bonhoeffer como maestro espiritual, sigan hablando de la presencia de Dios etsi Bonhoeffer non daretur.

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