confucio
agosto 5, 2015 § Deja un comentario
Aquellos cristianos que reducen el kerygma a ser buena gente —ellos mismos suelen ser buena gente— no están muy lejos de Confucio. Pero, en ese caso, quizá harían bien en dejar los prejuicios a un lado y pasarse a las filas del confucionismo, sabiduría de sentido común donde las haya, en vez de seguir ligados a un credo increible, valga el oxímoron.