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octubre 12, 2015 § Deja un comentario
Dios, es decir, la falta y la necesidad del Padre. Pero precisamente porque no existe —porque Dios siempre da un paso atrás donde creemos topar con Dios, porque permanece como el Dios siempre pendiente—, el rostro del otro puede revelarse como el sello de Dios.