la chute
noviembre 7, 2015 § Deja un comentario
Estamos tan acostumbrados, cristianamente, a hablar de la encarnación de Dios que ya hemos perdido de vista que, para la divinidad, no es posible encarnarse sin degradarse. Ciertamente, podemos entender la encarnación como si simplemente dijéramos que Jesús de Nazareth representa el amor de Dios o algo por el estilo. Pero entonces no parece que pueda declararse duramente que Dios es Jesús, sino en cualquier caso que Jesús es un símbolo de Dios… entre otros.