la fe, hoy: unas cuantas preguntas
noviembre 10, 2015 § Deja un comentario
¿Podemos creer aún en lo mismo en lo que creyeron los primeros cristianos? ¿Podemos confesar que Jesús es el Mesías, si nunca lo hemos esperado? ¿Aún podemos creer en las apariciones del resucitado, donde fácilmente las tomaríamos como una alucinación? Las grandes declaraciones de la fe, ¿siguen siendo significativas en un mundo que es muy distinto a aquel en el que se acuñaron? Sin embargo ¿acaso no son estas las preguntas a las que tuvo que enfrentarse el cristianismo cuando se expandió por el mundo greco-romano, un mundo para el que resultaban ininteligibles la mayoría de las categorías semíticas? ¿Acaso el título de Mesías no tuvo que sustituirse por el de «Hijo de Dios», más comprensible para una sensibilidad griega? ¿Podemos hoy en día hacer algo parecido teniendo que Dios ha dejado de ser un dato de la experiencia natural? Pero ¿acaso nuestra dificultad con el credo cristiano no es, precisamente, el efecto lateral del triunfo histórico del cristianismo? Pues ¿no es cierto que el Dios cristiano es un Dios que se resiste a aparecer como dios? ¿Acaso no decimos cristianamente que Dios en verdad solo puede aparecer como ese hombre que soporta sobre sus espaldas el peso de un Dios en falta? ¿Quizá no estamos obligados a reconocer que Dios es lo que queda de Dios ahí donde ya no queda nada de Dios?