intérpretes
diciembre 27, 2015 § Deja un comentario
Hoy en día, fácilmente decimos que creer en Dios es creer, pongamos por caso, que la bondad tendrá la última palabra. Pero, estrictamente hablando, no se trata de lo mismo. Un antiguo creyente hubiera dicho que si puede creer en lo segundo es porque, antes que nada, confía en el poder de Dios. Que nosotros demos por hecho que, en el fondo, se trata de lo mismo muestra más bien que ya no sabemos qué hacer con Dios.