petitio
enero 10, 2016 § Deja un comentario
Hay algo de verdadero en la oración de petición (y no porque haya un Dios detrás del muro). Pues, el hombre solo se abre a la alteridad —quiebra la muralla de su orgullo— donde, como si fuera un indigente más, se dirige al otro implorando por el pan de cada día.