HZ
mayo 2, 2016 Comentarios desactivados en HZ
Nuestra decisiva pregunta crítica a la teología de la muerte de Dios consiste en averiguar si, a la vista del ateísmo implícito de nuestro tiempo, ella no estará intentando salvar la fe del hombre en Dios… a costa del mismo Dios. Todo depende de cómo se entienda la expresión «muerte de Dios». Si la «muerte de Dios» no ha de ser una expresión del lenguaje figurado, si no ha de ser sólo una experiencia humana susceptible de corrección, sino que refleja una realidad histórica definitiva, y, por tanto, si Dios está realmente muerto, entonces no hay hombre que pueda devolverle la vida por perfecto que sea el substitutivo buscado. Pero en ese caso Dios no ha vivido nunca.
H. Zahrnt