María la virgen
junio 15, 2016 Comentarios desactivados en María la virgen
El relato del nacimiento virginal pretende, aunque en clave imaginativa, transmitirnos la idea de que Jesús de Nazareth es la encarnación de Dios. Hasta aquí ningún problema, salvo el habitual. Ahora bien, este acontecimiento, de ser interpretado ad literam, ¿no nos daría a entender que Jesús no fue un hombre como los demás —que su humanidad no fue mucho más que un envoltorio? ¿Dónde quedaría, entonces, la revelación? ¿Podríamos seguir cristianamente diciendo que estar ante Dios es lo mismo que estar ante aquel hombre crucificado en nombre de Dios? ¿Acaso cabría todavía decir aquello de Lutero: «ser cristiano consiste en confesar que este hombre es Dios«? Esta proclamación ¿no quedaría, por tanto, reducida a la tautología «este Dios es Dios»? ¿Como podríamos hablar en este caso de seguimiento? ¿Podríamos tomarnos en serio la idea de que la redención del hombre consiste en transitar por una senda sobrehumana, esto es, en dejar de ser hombre?