qué difícil es ser Dios
junio 20, 2016 Comentarios desactivados en qué difícil es ser Dios
Algunos teólogos todavía sostienen que Jesús de Nazareth tuvo conciencia de su naturaleza divina. Podríamos decir, entonces, que Jesús se paseó por este mundo, diciéndose a sí mismo: «soy Dios»… como nosotros podemos decir que somos «médicos» o «polacos». Ahora bien, podríamos preguntarnos si acaso ese hombre-Dios que fue Jesús, en tanto que consciente de sí mismo, no se sintió separado de sí mismo. Pues donde hay conciencia, hay escisión. Si el yo puede decir yo soy esto o aquello —si el yo se identifica con un determinado modo de ser— , es porque el yo, precisamente, no acaba de coincidir con ese modo de ser con el que se identifica. Un yo, al menos en la intimidad, siempre acaba siendo un extraño para sí mismo. De ahí que si Jesús hubiera sido un Dios paseándose por la tierra —si Dios se hubiera hecho consciente de sí mismo entre los hombres—, entonces Dios se habría distanciado de sí mismo de tal modo que se habría sentido, al menos hasta cierto punto, fuera de su divinidad. Quizá sea cierto que Dios no pueda aparecer como hombre-Dios, sin que Dios acabe siendo una máscara del hombre.