cuatro tipos simpáticos
julio 17, 2016 Comentarios desactivados en cuatro tipos simpáticos
Está el creyente, aquel que permanece a la espera de Dios y, por ello mismo, sujeto a su voluntad. Luego está el que no cree, para quien Dios no es más que la ilusión del hombre. Tenemos también a los que creen que creen, la mayoría de los que hoy en día siguen yendo a misa. Son los cristianos «de boquilla»: por un lado, se llenan la boca con la palabra «Jesús», pero por otro «viven como Dios». Y finalmente encontraríamos al que es incapaz de creer, al no estar marcado por la interrupción —la gracia— de Dios, pero si cree que el creyente ha visto algo verdadero. Y que por eso mismo está más vivo que el resto de los hombres.