confesión
junio 19, 2017 Comentarios desactivados en confesión
El credo cristiano es, propiamente, una confesión. El término confessio es originariamente un término jurídico. Esto es, uno siempre confesaba ante un tribunal. Pues bien, donde el credo pasa a ser una opción personal —donde es una creencia homologable a la de quienes suponen que hay una civilización extraterrestre en los confines de la galaxia— , olvidamos que la inteligibilidad del kerigma cristiano depende del contraste entre Dios y el mundo o, mejor dicho, entre lo que supone hallarse sujeto a la voluntad de Dios o a los poderes del mundo. Más aún, quien confiesa que el crucificado —ese despojo del hombre— es el Señor, lo confiesa contra las pretensiones del mundo. Si el mundo es, por defecto, un supermercado en donde podemos comprar cuanto pueda satisfacernos —sea un whiskey o una creencia—, entonces difícilmente caeremos en la cuenta de que existimos como aquellos que vivimos fuera de lo real. Y es que a más mundo, más ilusión. Tan solo ingénuamente podemos dar por sentado que el mundo es neutral.