no hice los deberes
junio 18, 2018 Comentarios desactivados en no hice los deberes
Decía Paul Valéry que un poema nunca se termina, se abandona. Cierto. Pero lo mismo podríamos decir de cualquier obra en donde el autor no busque otra cosa que decir lo que debe ser dicho. Pues lo que debe ser dicho, no puede ser dicho hasta el final. Escribir obliga, pues, a la reescritura. El Talmud no es casual. Ni siquiera como palabra de Dios, la Biblia está cerrada. Aunque quizá por eso mismo. Es lo que tiene una palabra que pretende responder a quien no termina de hacerse presente. Como dijo Cesare Pavese, no hay arte sin obsesión.