Péguy
enero 9, 2024 § Deja un comentario
Puesto que no están heridos, no son invulnerables. Puesto que no les falta nada, no se les da nada. El amor mismo de Dios no cura aquello que no tiene llagas. El samaritano recogió al hombre porque estaba postrado en la tierra. La Verónica limpió el rostro de Jesús porque estaba sucio. El que no está caído, no será recogido; el que no está sucio, no será jamás limpiado.
Charles Péguy
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