soy una isla

febrero 6, 2024 § 1 comentario

Imagínate que eres el último hombre sobre la tierra. No hay nadie más. Ni siquiera zombies. Vives rodeado de lo anónimo. ¿Puede haber Dios para Robinson Crusoe —para el astronauta que ha perdido el contacto con la nave nodriza y avanza suspendido del vacío y la oscuridad del cosmos? ¿Acaso ese hombre sería algo más que su angustia? Ya no hay llanuras para el solitario —ningún horizonte al que dirigirse, ninguna luz. ¿Qué significaría en su caso invocar a Dios… de poder hacerlo? ¿Escucharía otra cosa que su silencio? Pero ¿es que no fue esta la situación del crucificado? La interpelación de Job ¿no fue más bien un grito lanzado hacia un muro de piedra? La respuesta de Dios ¿sería algo más que el eco de su clamor? ¿Que Ley se desprende de esta trascendencia —la única verdadera? El último hombre ni siquiera podría experimentar la tierra como don —como Creación. Más bien la experiencia sería la de no contar para nada, ni para nadie. Sin embargo, el punto de partida de la existencia creyente —el de su confesión— no es otro que el hundimiento de los cielos. Dios no pertenece a ningún mundo. Concebirlo a la manera de un ente supremo o un arjé supone regar fuera de tiesto. Es probable que aún estemos lejos de comprender la confesión cristiana: el Padre es el Hijo —y el Hijo, su estar expuesto al Padre, su obediencia. Pero, de permanecer fiel, ¿quién podrá dar testimonio del último hombre como Hijo? La fe siempre fue un asunto comunitario. Ninguna redención para el último hombre. No partir de ahí supone seguir con nuestros mapas. Y no hay mapa que valga para este territorio. Resulta obvio que estamos en las antípodas de dios-amigo-invisible de las interioridades naïve.

§ Una respuesta a soy una isla

  • En Asi habló Zarathustra, la única experiencia frente a un Dios que no pide cuentas es del ermitaño que como sólo vive dentro de una cueva sin presencia alguna y solo orando a Dios y recogiendo los frutos del bosque. Puede que ese ser sea una isla de um Dios que se profetiza como muerto y sólo quien deja de creerse alguien encuentra ese Silencio, o sea, Dios

Deja un comentario

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo soy una isla en la modificación.

Meta