en sí-para sí
septiembre 11, 2024 § Deja un comentario
Dice el chico a la chica: me has robado el corazón ¿Es así? Obviamente, no en un sentido literal. Pero ¿es por eso menos verdadero? El científico se limitaría a poner encima de la mesa una alteración hormonal (o algo parecido). Esto es, ni más ni menos, lo que sucede. También podríamos decirlo de las hormigas. De acuerdo. ¿Se trata, por tanto, de un como si me hubieras robado el corazón —de un modo de referirse a la alteración hormonal de los amantes? No apostaría a que estos tengan en mente referirse a dicha alteración cuando se ponen poéticos.
La metáfora es el lenguaje de la aparición, no de lo constatable como hecho desde la grada del espectador imparcial: “apareces como la que me ha robado el corazón”. En vez de un como si, un como. Esto no niega, por descontado, la alteración hormonal. Pero la descripción de lo que sucede no da testimonio de la aparición. Así, nada aparece que no sea otro. Y el otro es siempre el resto invisible de lo visible, en definitiva, un no soy nada. El lenguaje científico ignora el carácter invisible de una genuina alteridad. Las hormigas, como los amantes, también reaccionan a estímulos. Pero nada —ni nadie— se aparece a los insectos. Sin embargo, no terminamos de dar cuenta de lo real —y en definitiva de lo verdadero— donde prescindimos de la aparición.
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