paradojas creyentes, una vez más
abril 2, 2025 § Deja un comentario
El verdadero Dios es el que no existe. Lo dice la Biblia. De hecho, en esto consiste su trascendencia, por encima incluso de la de los dioses. Lo repitió Bonhoeffer: un Dios que existe, no existe. Y para más inri, los muertos resucitarán.
Al final, será cierto que el cristianismo es una creencia en la que no podemos creer. O mejor, una creencia que no es posible tomarla en serio sin acabar desquiciados. ¿Hermanos? ¿De verdad? ¿Y que hacemos tan tranquilos, tirados sobre el sofá?
Quizá de estas lluvias procedan los lodos de las adaptaciones: en el fondo —se nos dice—, es cuestión de descubrir la experiencia que hay por debajo del lenguaje que se empleó en los orígenes, de encontrar nuevos modos de decir lo mismo. ¿Y, con ello, no queda modificada la experiencia?
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